El Palantir

Contra Saurón no hay esperanza posible dijo el Senescal de Góndor, confundido por causa del palantir, una piedra que le mostraba lo que quería ver, pero no sólo eso.

Los cazadores tocan sus tambores y urge actuar con lucidez. La multitud forma un arrollo histérico, corren atropellándose por una senda trazada de antemano. Apocados por el miedo, aterrorizados, corren como una manada de mamuts hacia el acantilado. ¿Quién escucha cuando los perros ladran a la espalda? Si alguien para y dice basta, corre el peligro de ser arrollado. Si  escapa al bosque, le perseguirá, desde la lejanía, el estruendo de los cuerpos al estrellarse.

El policía retirado le cuenta a su mujer, al final de la película “no es país para viejos” dos sueños:

” En los dos aparecía mi padre. Fue una sensación rara. Soy más viejo que él hace veinte años, así que…, él se ve más joven que yo. […] El segundo era como si volviéramos atrás en el tiempo. Estaba atravesando las montañas de noche y cruzando aquel terrible desfiladero. Hacía frío y había nieve alrededor. Él me adelantaba y seguía adelante sin decirme ni siquiera una palabra al pasar. Iba envuelto en su manta con la cabeza gacha. Al pasarme podía ver que llevaba un fuego dentro de un cuerno como se hacía antes y veía el cuerno porque la llama que llevaba dentro lo iluminaba. En el sueño yo sabía que él iba a seguir y a encender una hoguera en medio de aquella oscuridad y aquel frío. Sabía que cuando yo llegara él estaría allí… Y me desperté.”

Anuncios

~ por Kiko en 14 Jun 10.

Una respuesta to “El Palantir”

  1. Paso por aquí sólo para evidenciar el lazo que une lo que aquí comentas con los versos que Ketil ha dejado al final de su último post en “Espejo y canción”. Son de Rumi y, al final del poema, dicen sobre ese “fuego en el cuerno” capaz de encender una hoguera en medio de la oscuridad:

    “¡El corazón despierto es una lámpara, protégela con la basta de tu manto!

    Apresúrate y escapa este viento porque el clima es adverso.

    Y cuando hayas escapado, llegarás a una fuente

    Y allí encontrarás un Amigo que siempre nutrirá tu alma

    Y con tu alma siempre fértil, te convertirás en un gran árbol que crece interiormente

    Dando dulce fruto por siempre.”

    Abrazos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s